Grifón belga

 

Nombre alternativo

Griffon Belge

País de Origen

Bélgica

 

El Grifón belga es una raza canina que debe su nombre a su ciudad de origen: Bruselas, Bélgica. Fue creada en el siglo pasado con cruces de Affenpinscher, Yorkshire terrier, Schnauzer miniatura y Carlino. Se estima que la raza se estabilizó a finales del siglo XIX. Ya en la década de 1890 era muy popular en Bruselas.

 

El Grifón Belga es casi idéntico al Grifón de Bruselas, del que difiere sólo por el pelaje.

 

Historia y origen de la raza:

 

El Grifón Belga procede de los pequeños perros rateros que rondaban por los establos europeos. Se encargaban de deshacerse de las ratas, guardar la casa y ser unos buenos perros de compañía poco costosos. En Bélgica estaban muy valorados y durante el siglo XIX los belgas se encargaron de mejorar estos grifones de establo a partir de cruces con razas extranjeras (Carlino y King Charles Spaniel). 

 

La popularidad de esta raza, creció repentinamente en Bélgica y toda Europa cuando la reina María Enriqueta introdujo la cría y tenencia de estos animales. Sin embargo, las posteriores dos guerras mundiales extinguieron casi del todo a la raza, pero, afortunadamente para la cinofilia europea, los criadores ingleses consiguieron rescatarla, sin embargo, nunca recuperaron su antigua popularidad.

 

Descripción:

 

La variedad de pequeña talla no debe superar los 3 kg; la grande no debe rebasar los 5kg. Se trata por tanto de un perro minúsculo, de cabeza redonda y frente convexa. Su trufa es ancha y negra, un hocico corto con barba y bigotes abundantes como cerdas. El maxilar inferior prominente y ancho, avanza más que el superior siendo, por tanto, los dientes inferiores más salientes que los superiores. Los ojos son grandes, redondos y oscuros. Las orejas derechas, cortadas en punta. Tiene un cuello fuerte y un tórax profundo. La cola amputada a dos tercios, llevada alta. Su pelo es duro, abundante y desordenado. El color puede ser negro, negro y fuego, o negro y rojo mezclados.

 

Temperamento:

 

A pesar de tener un aspecto serio, es un perro dulce, afectuoso, adiestrable y muy vivo.

 

Siendo un perro de patio y caballeriza, es gran cazador de ratones, desea todavía la libertad del bosque y del prado, pero se lo considera un agradable perro de compañía.

 

No tiene mucha simpatía por los niños. 

 

Cuidados:

Al ser un perro pequeño, el Grifón Belga se adapta bien a la vida de interior pero necesita y agradece pasear por el campo con total libertad.

 

Si no se le educa correctamente puede volverse vicioso y desarrollar malos hábitos. Es recomendable controlar su dieta, ya que es un perro muy glotón y propenso a padecer exceso de peso.

 

Es recomendable cepillarle a diario y llevarlo a la peluquería con regularidad.

 

El Grifón Belga no padece problemas específicos de salud aunque algunos ejemplares acostumbran a desarrollar complicaciones respiratorias o lesiones de ojos.

 

Utilidad:

 

Perro de compañia.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0