Beagle


Nombre alternativo

Beagle inglés

Pais de Origen

Inglaterra

 

Los beagle son una raza de perros de tamaño pequeño a mediano.

 

Tienen un aspecto similar al foxhound, pero de menor tamaño, con patas más cortas y orejas más largas y suaves. Este perro es un sabueso utilizado principalmente para rastrear liebres, conejos y otras piezas de caza. Su gran capacidad olfativa e instinto de rastreo hace que se utilicen como perros de detección de importaciones agrícolas prohibidas y productos alimenticios en cuarentena a lo largo de todo del mundo. Son animales inteligentes, y populares como animales domésticos debido a su talla, carácter tranquilo y carencia de problemas de salud congénitos. Estas características también hacen de ellos una opción como sujeto de experimentación in vivo.


Aunque esta raza existe desde hace más de 2000 años, el desarrollo moderno de su cría comenzó en Gran Bretaña en torno a los años 1830 junto con otras razas como los talbot, el north country beagle, el southern hound y posiblemente el harrier.


Historia y origen de la raza:


Un velo de incertidumbre cubre los remotos principios del Beagle. Algunos registros históricos señalan la antigua Grecia y la Francia primitiva como los lugares de origen de la raza, y hay evidencia que apoya la suposición de que en tiempos de las Cruzadas la raza Beagle era ya reconocida como raza de perros de caza. Descendiente directo del Otterhound, probablemente a través del Bloodhound, el Beagle es el progenitor de todas las variedades modernas del sabueso.


Inglaterra adoptó el Beagle a principios de su historia, y en tiempos de la reina Isabel I, las jaurías de sabuesos eran populares en casi todas las grandes propiedades campestres. No cabe duda de que los criadores ingleses hicieron más que los de ninguna otra nación para desarrollar el Beagle, aunque Francia sigue teniendo, incluso en nuestros días, excelentes familias. Los primeros colonos que se establecieron en América llevaron consigo sabuesos de diferentes tipos y variedades, más que nada como ayuda para conseguir alimentos, y no dieron demasiada importancia a desarrollarlos como tipos o variedades específicas.


A principios de la década de 1870, algunas personas se interesaron en desarrollar el Beagle en Estados Unidos. Entre ellos estaban Norman Elmore, de New Jersey, y el general Richard Rowet, de Illinois. Estos criadores importaron Beagles ingleses de excelente tipo y pedigree, y dieron comienzo a la idea de llevar registros de los apareamientos y de las subsiguientes camadas como una manera de proporcionar terreno fértil para desarrollar Beagles que pudieran satisfacer las necesidades de la nación. Hasta entonces, el Beagle inglés había sido adiestrado principalmente para perseguir zorros, y había sido criado para alcanzar una altura de 37-42 centímetros en la cruz. En América, el Beagle fue criado selectivamente para reducir su altura. Actualmente, no es difícil encontrar Beagles de una altura de sólo 25 o 30 centímetros en la cruz.


Hacia 1880, Hiram Card, de Elora, Canadá, comenzó a importar Beagles ingleses, y con cuidadosos cruces desarrolló la variedad de cabeza azul, aún frecuente en los pedigrees modernos.


Durante todo este tiempo, el Beagle fue estrictamente un perro de caza, criado y adiestrado exclusivamente para la caza. No fue hasta más tarde que el Beagle comenzó a conquistar los corazones de familias enteras y a popularizarse por sus numerosas cualidades además de la habilidad como cazador. A medida que pasaron los años, muchos grandes criadores con diferentes ideas tomaron parte en el desarrollo de habilidades individuales de Beagles. Esencialmente, sin embargo, el Beagle ha permanecido cerca del cazador. Incluso en la actualidad, sus evaluaciones de exhibición se basan en las características que promueven una mejor capacidad para desempeñar las funciones para las cuales se desarrolló originariamente la raza.


Descripción:


La apariencia general del Beagle es la de un sabueso de constitución compacta, sin tosquedad; su conjunto da la impresión de gran resistencia y actividad. Su cabeza es de largo mediano, con el cráneo moderadamente ancho que presenta una ligera cúpula en el occipital y una depresión fronto-nasal bien delimitada; la trufa es ancha, con las fosas nasales bien desarrolladas y de color negro; el hocico es de tamaño mediano, recto y de corte cuadrado, maxilares nivelados, con belfos adheridos; los ojos son más bien grandes, bien separados entre sí, de color castaño oscuro, ni hundidos, ni saltones y con expresión de gentileza y dulzura.


Las orejas son de inserción baja, largas y de textura fina; anchas en su base y con ausencia total de poder eréctil, cuelgan pegadas a las mejillas con un ligero pliegue en su parte externa delantera; las puntas son redondeadas. El cuello es moderadamente largo, se eleva de los hombros en forma libre y ligera. El cuerpo es corto con la espalda también corta, fuerte y musculosa. La cola es de implantación moderadamente alta y de largo mediano, llevada con alegría con una ligera curva, pero sin enroscarse sobre la grupa; cubierta de pelo en forma de cepillo. Las extremidades anteriores están dotadas de huesos robustos, pero en proporción a su talla, perfectamente rectos. Las extremidades posteriores poseen unos muslos fuertes y bien musculosos para desarrollar bastante fuerza propulsora.


El pelaje debe tener una longitud mediana, además de ser fuerte y apretado. Los colores son los del Hound, combinaciones de los colores negro, blanco y café.


Temperamento:


Es un perro apacible, tanto en su carácter como en su disposición.

 

Son afectuosos y generalmente no son agresivos, pero tampoco tímidos. Disfrutan de la compañía y, aunque puedan mostrarse inicialmente fríos con los extraños, los aceptan con facilidad, lo que hace de ellos unos perros guardianes poco adecuados, aunque su tendencia a ladrar o aullar cuando avistan desconocidos los convierta en posibles perros de vigilancia.


Los beagles son inteligentes pero, al ser una raza criada para largas persecuciones, son decididos y resueltos, lo que puede hacerlos difíciles de entrenar. Son generalmente obedientes, pero puede ser difícil hacerles retroceder una vez que han percibido un rastro, y pueden distraerse con facilidad por olores a su alrededor.


Estos perros tienen un excelente comportamiento con los niños, y quizás este sea uno de los motivos por los que es uno de los animales domésticos más populares en las familias, pero son animales de jauría y pueden ser propensos a la llamada «ansiedad por separación». No todos los beagles aullarán, pero la mayoría ladrará cuando se enfrente a situaciones extrañas, y algunos darán aullidos cuando perciban el rastro de una presa potencial.  Por lo general se comportan bien ante otros perros.


Cuidados:


Los beagles pueden ser propensos a la epilepsia, pero puede controlarse mediante medicación; también pueden sufrir hipotiroidismo y varios tipos de enanismo. Hay dos enfermedades en concreto que son particulares de esta raza: la llamada «funny puppy» (cachorro gracioso), en la que el cachorro crece de forma lenta y se desarrolla con piernas débiles y la espalda torcida y, aunque normalmente esté sano, es propenso a diversas enfermedades;  y la displasia de cadera, común en harriers y en algunas razas más grandes, pero que raramente se considera un problema en los beagles.  Por sus patas cortas, que hacen que al andar se balanceen más que los perros de patas largas, están considerados una raza condrodistrófica, y son propensos a varios tipos de afecciones de los discos intervertebrales.


Sus orejas caídas, largas y amplias pueden hacer que el canal auricular no se airee lo suficiente o que retengan aire húmedo, lo que puede conllevar infecciones de oído. También pueden sufrir diversos problemas en los ojos; dos afecciones oculares comunes en los beagles son el glaucoma y la distrofia corneal. También pueden padecer el llamado ojo cereza, un prolapso de la membrana nictitante canina, o distiquiasis, una situación en la que las pestañas nacen fuera de la línea habitual y pueden irritar el ojo.


En su condición de perros de campo son propensos a heridas menores, como cortes y esguinces y, si se mantienen inactivos, la obesidad se convierte en un problema común ya que ellos comerán siempre que tengan comida disponible y tendrán que ser sus dueños los encargados de regular su peso. 


Utilidad:


Perros de caza y de compañía. 

 


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