Akita Inu


Nombre alternativo

Akita Ken (秋田犬)
Japanese Akita

Pais de Origen

Japón

 

El Akita o Akita Inu (秋田 ?) es una raza de perro originaria del Japón, llamado así por la prefectura de Akita, donde se cree que tuvo su origen. De vez en cuando se le llama Akita-ken. En sus orígenes fue un perro de caza mayor y durante generaciones fue usado por los guerreros del Japón como perro de defensa y ataque.

 

También fue usado para cazar osos. Es un perro fácil de entrenar y de un carácter muy equilibrado. Cariñoso y protector con la familia, desconfiado con los extraños, aunque no atacará por capricho. Es un perro poco ladrador y de aspecto majestuoso. Se le considera una raza aparte del Akita Americano.


Historia y origen de la raza:


El akita también es llamado gran perro del Japón. Los orígenes datan de 3000 años atrás, cuando comienza a aparecer en cuadros y pinturas, grabados, estatuillas y otros documentos donde reproducen perros de típica figura spitz con la que coincide hoy en día.  El sufijo INU que se hace acompañar a su nombre Akita significa perro.  En sus primeros momentos el Akita fue conocido como perro de Odate, este nombre pertenece a una ciudad que también se la conoce como "ciudad del perro" situada en la anteriormente nombrada prefectura Akita. En dicha ciudad se reunió el Headquarters Shows, en mayo de 1977. Entonces el nombre fue sustituido por Akita Inu (Inu = perro).


Fue el primer perro declarado monumento nacional en 1931 con el afán de preservar la raza.

Ya en la época de los emperadores japoneses se habían encontrado figuras de Akitas hechas en jade o arcilla y en ellas se destacaba el rabo enroscado sobre el lomo, la forma triangular de las orejas, tan características de esta familia, como así también la expresión particular de los ojos con ese mirar profundo y casi salvaje. Todo esto confirma la teoría que sostiene que es una raza estrechamente emparentada, en sus principios, con las razas nórdicas aunque se ignora cómo fueron introducidas en Japón con un clima tan  templado.    La historia del Akita se remonta en las zonas montañosas, el Matagui-Inu acompañaba y secundaba al hombre en la caza del oso y jabalí. Fue seguramente a tan dignos contrincantes que el antepasado Akita comenzó a desarrollar su inquebrantable resistencia de temperamento cómo también la parte de destreza física propia de una adaptación natural al medio silvestre, característica inhallable en otras razas domésticas.  Al pasar los años y los siglos el Akita dejó de ser un perro de campesinos y cazadores, fué así que se convirtió en uno de guardia y pasó a ser de la nobleza.

El señor del castillo de Odate era devoto de la lucha de perros. Fue así como los perros de lucha se volvieron populares, y la demanda de perros grandes y más fuertes se incrementó.

En 1908 se prohibieron las peleas de perros y esta raza fue preservada.

En la designación como Monumento Natural Nacional en julio de 1931, el "Perro de Akita" era así nombrado por primera vez como perro japonés. El nombre fue cambiado de "perro de Odate" a "perro de Akita" y nueve ejemplares fueron los designados. Es una raza que estuvo al borde de la extinción en varias oportunidades, y la mas importante de ellas, fue la 2º guerra mundial.

Apenas una docena de Akitas sobrevivieron a la guerra. Fue gracias al Señor Shigeie Izumi, alcalde de Odate que organizó en 1927 el Akita-Inu Hozonkai (Akiho), con el afán de preservar el Akita-Inu original. Esta organización se vio favorecida por el estudio del profesor Watase sobre el Akita. Dicho estudio proponía que el Akita fuese declarado monumento nacional y que se restaurara la raza.


Descripción:


La apariencia del Akita Inu es la de un perro mediano pero de constitución fuerte, equilibrado y capaz de realizar la labor de un perro grande. Es un poco más largo que alto, tiene el pecho ancho y profundo, y el lomo nivelado. Su movimiento debe ser flexible y poderoso. Su pelaje puede tener cuatro colores: rojo, sésamo, atigrado o blanco puro.


Y el tamaño de su cráneo es proporcional al de su cuerpo. La frente y el cuello es grueso y musculoso. Las orejas son relativamente pequeñas, triangulares y paradas. La nariz es generalmente de color negro y los labios son de color negro, aunque la lengua generalmente es rosada.


Los ojos son pequeños, a veces distantes entre sí, casi triangulares, de color café. Posee un dorso recto y firme, con una región renal amplia y musculosa. Tiene el tórax profundo, costillas arqueadas y abdomen perfectamente levantado. Las extremidades anteriores y posteriores deben estar bien desarrolladas y ser fuertes para poder desenvolverse bien en todas las actividades. Los pies son macizos, redondos y bien cerrados, sus uñas son duras. Tiene patas palmípedas como los gatos y es un excelente nadador. La cola es de implantación alta, gruesa y llevada vigorosamente enroscada sobre el lomo. El pelo que cubre la cola es más largo que el que recubre el resto del cuerpo. El pelaje, doble y grueso, es áspero y corto. La capa interna es de pelo grueso y suave. Las variedades de color son rojas, atigradas y blancas. Todos los colores (excepto el blanco) deben tener «urajiro» (pelo blancuzco a los lados del hocico, en las mejillas, debajo de la mandíbula y en el cuello, en el pecho, abdomen, debajo de la cola y en la parte interna de las patas). Normalmente mide de 64 a 71 cm de alto. Las hembras llegan a pesar de 30 a 49 kg, y los machos de 34 a 53 kg.


Temperamento:


El Akita tiene un carácter reservado y silencioso, permanecerá impasible en situaciones irritantes, de poca importancia. En la relación con otros perros tomará el papel dominante, no buscará enfrentamiento a no ser que haya sido retado anteriormente. Con relación a sus dueños será cariñoso, leal y protector. Tendrá un carácter amistoso con las personas en general a no ser que demuestren malas intenciones.

 

Es una raza que no ladra a no ser que tenga una buena razón.

 

En el carácter del Akita toma especial importancia su instinto protector hacia la familia y sus pertenencias. Está dotado de un temperamento tranquilo y equilibrado, es un perro que soportará las travesuras de los niños con enorme paciencia, es más, se encuentra especialmente a gusto en compañía de los más pequeños, de los que llegará a ser inseparable y los defenderá y protegerá de cualquier intruso ya sea persona o animal incluso con su vida.

 

Los Akita Inu son conocidos como perros fieles y también inteligentes. Pueden vivir felices en apartamentos, siempre y cuando se les dé ejercicio.

 

Cuidados:


El Akita Inu se adapta perfectamente a la vida en el interior de la vivienda, siempre y cuando se le den de diez a veinte minutos de ejercicio diario. Debido a la abundante capa de pelo del Akita Inu es importante que se cepille a diario.

 

Aunque el Akita es un perro fuerte y fornido tiende a desarrollar enfermedades como la displasia de cadera, disfunciones de la glándula tiroides, patologías del sistema inmunológico y problemas en las rodillas.


Utilidad:


Excelente guardián y excelente cazador.

 


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