Parvovirosis canina


La Parvovirosis Canina es una de las enfermedades infecciosas más  conocidas dentro de los criadores caninos pero no por eso deja de ser  una de las principales causas de muerte en criaderos.

 

Parvovirus Canino es un virus considerado como "nuevo", fue detectado por primera vez en el perro en el año 1976-1977. El parvovirus canino esta estrechamente emparentado con el virus de otra enfermedad infecciosa que afecta a los gatos que es la Panleucopenia Felina.

 

Transmisión:


El parvovirus se extiende muy fácilmente de un lugar a otro, transportado en el pelo, en los pies del perro, en jaulas contaminadas, en los zapatos y otros objetos...

 

El virus se llega a transmitir al perro:

 

  • Por contacto directo con perros infectados.
  • Por contacto directo con los lugares contaminados (cualquier parque o zona habitual para perros puede ser caldo de cultivo de esta enfermedad).
  • A través de las heces de perros contagiados.
  • Por vía intrauterina (si una perra está embarazada y se encuentra infectada o ha estado expuesta al virus, los cachorros también nacerán infectados).

 

Signos y síntomas:


En la actualidad se describen tres formas de presentación de la  enfermedad, atendiendo al tipo de  presentación de la Parvovirosis Canina los síntomas son: 

 

  • Forma generalizada: hipotermia, coma y muerte repentina sin síntomas, afecta generalmente a todos los cachorros de la camada.

 

  • Forma cardiaca: La mayoría de la camada suele morir de forma repentina o por fallo cardiaco agudo: extremidades frías, mucosas  pálidas o cianóticas (azuladas),  taquicardia (aumento frecuencia cardiaca), taquipnea (aumento frecuencia respiratoria) y  convulsiones, el resto de la camada tendrán fallo cardíaco agudo o crónico y morirán en días posteriores, semanas, meses o incluso años más tarde.

 

  • Forma gastroentérica: Fiebre durante 1 o 2 días, depresión, anorexia, sed intensa, vómitos y diarreas continuas con o sin sangre (en más de la mitad de los casos las diarreas son sanguinolentas), deshidratación muy rápida y muerte del animal sobre el 5º día. Con un tratamiento adecuado y en animales adultos la recuperación empieza precisamente sobre el 5º día.

 

Diagnóstico:


El diagnóstico clínico se basa en los síntomas clínicos especialmente los vómitos y las diarreas sanguinolentas, que permitirá hacer una aproximación al diagnóstico que se confirmará mediante análisis específicos.

 

Existe un test disponible para detectar el virus en heces, es  rápido, económico y fiable el resultado es inmediato. Hay actualmente otro test para confirmar el virus es la P.C.R aunque éste es caro y el resultados tarda unos días según el laboratorio con el que se trabaje.

 

Tratamiento y prevención:


No existe un tratamiento específico que elimine el virus en los animales infectados, la única manera de combatirlo es estimulando las defensas del animal hasta que su sistema inmunológico pueda luchar contra la infección viral. Esto consiste en contrarrestar la deshidratación mediante el suministro de líquidos y electrolitos, que servirán para reemplazar las pérdidas causadas por el vómito y la diarrea.

 

El vómito y la diarrea también deben ser controlados, así como, la prevención de infecciones secundarias. Los perros enfermos deben mantenerse abrigados y deben seguir una alimentación adecuada.

 

Cuando un perro sufre la infección por parvovirus, la cura puede ser muy costosa y a pesar de haber recibido un tratamiento de emergencia, el animal puede morir. Por lo tanto, es de suma importancia llevar al perro al veterinario ante la duda que pueda padecer parvovirosis.

 

El virus de la parvovirosis canina no es fácil de eliminar, por lo tanto si hemos tenido un perro infectado, es necesario desinfectar toda la casa.

 

También hay que tener en cuenta que hay casos de cachorros que han sobrevivido al parvovirus y que seis meses después vuelven a padecer los mismos síntomas, sobre todo, si el virus les llegó a infectar al corazón.

 

Por otra parte, aunque el perro supere la enfermedad, ésta le habrá dañado el epitelio del intestino, por lo que es posible que el animal sufra durante toda su vida trastornos digestivos.

 

Lo más importante para prevenir el parvovirus es:

 

  • Seguir estrictamente el programa de vacunación decidido por el veterinario.
  • Mantener una buena higiene en el entorno del cachorro.
  • Sobre todo, hasta que el cachorro no haya recibido la serie completa de vacunas es importante que los dueños eviten que el animal entre en contacto con otros perros y mucho menos con sus heces.

 


Fuente: Toda la información expuesta en el artículo pertenece a rceppa.cat y a mundoanimalia.com.

 


Escribir comentario

Comentarios: 0