Parásitos intestinales


Los parásitos internos son pequeños organismos vivos que se alimentan de otros organismos vivos. Los parásitos internos más frecuentes son los gusanos. Los hay de dos tipos: redondos y planos.

 

Gusanos planos o tenias:


Las tenias necesitan un hospedador intermediario (en el que se desarrollan las larvas) para que se puedan transmitir a otros animales. Por ejemplo Dipylidium se transmite gracias a las pulgas. La mascota se rasca con la boca, se come una pulga accidentalmente y a partir de ahí se desencadena el contagio. Por eso cuando hay pulgas en un perro o gato hay que tratar los dos parásitos (las pulgas y el parásito intestinal Dipylidium).


Otra tenia, más conocida que ésta, es la que produce el quiste hidatídico (Echinoccocus), enfermedad que se contagia a los humanos y puede ser de pronóstico muy grave. El ciclo vital de este parásito se cierra cuando el perro come vísceras de ovejas, vacas… portadoras de la forma larvaria que ya en el organismo canino o humano evolucionará a quiste. Años atrás tenía tal incidencia en España que algunas comunidades autónomas hicieron campañas de erradicación.


Para controlar las tenias hay que tomar dos tipos de medidas:


  • Evitar los hospedadores intermediarios, que contienen las larvas (control de pulgas en el caso de Dipylidium o evitar que los perros coman vísceras crudas en el caso del quiste hidatídico).

 

  • Dar pastillas antiparasitarias a nuestra mascota, para matar las tenias adultas. 

 

 

Gusanos redondos:


Los gusanos redondos se contagian de unos perros a otros, directamente, cuando el animal olfatea o lame excrementos o el ano de animales parasitados. Los áscaris se pueden contagiar también a los humanos. Habría que decir que el riesgo los constituyen los huevos que son microscópicos.

 

Cómo controlar los gusanos redondos:

 

  • Aplicando unas correctas medidas de higiene y evitando el contacto con las heces o con animales parasitados. Si el perro está parasitado puede contagiarnos transmitiéndonos los huevos, bien mediante el lamido o cuando les acariciamos. Por esta razón es tan importante lavarse bien las manos con jabón después de jugar con nuestras mascotas.

 

  • Administrar productos antiparasitarios.

 

En vista de lo que se ha comentado, lo que da tranquilidad para poder convivir con nuestro perro o gato sin riesgos es la desparasitación preventiva, es decir, dar medicación cuando no hay parásitos, para que nunca los tenga.

 

Nuestras mascotas pueden tener lombrices sin que nosotros las veamos aparecer en sus excrementos.

 

Cuando tratamos animales parasitados, después de administrar la medicación según prescripción facultativa, hay que realizar un examen coprológico para saber que el enfermo ha quedado libre de su padecimiento.

 

Consejos:


Para evitar el riesgo de transmisión de los perros a los humanos hay que tener en cuenta ciertas medidas de prevención. Es importante recoger y eliminar las heces de los animales. Debemos quitarles de la calle y depositarlos en la basura. Nuestra higiene es también fundamental: debemos lavarnos las manos después de tocar a nuestra mascota y con más razón si vamos a comer.


Asimismo, hay que evitar jugar con los perros en zonas con muchos excrementos y no dejar que los niños toquen la tierra o los objetos y juguetes del animal que hayan estado en contacto con tierra o césped de los jardines donde haga sus necesidades nuestro perro. También es conveniente evitar que los animales nos chupen la cara. La desparasitación y seguir estos pequeños consejos es suficiente para evitar malas compañías en el organismo de nuestra mascota.


Y LO MÁS IMPORTANTE DE TODO, PARA CUALQUIER DUDA CONSULTAR CON VUESTRO VETERINARIO.

 


Fuente: Toda la información aquí recogida pertenecen a mascotas.facilisimo.com y a veterinario-vetersalud.com.


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