La Rabia


La rabia es una enfermedad bastante grave que ha cobrado miles de vidas humanas en el mundo, ya que es originada por un virus que afecta a todos los animales de sangre caliente, incluyendo al hombre.

 

La rabia canina es una enfermedad presente en todos los continentes y es causada por un virus de la familia Rhabdoviridae.

 

Transmisión de la rabia canina:


La rabia canina se transmite a través de la saliva de un animal contaminado. Normalmente esto ocurre mediante una mordida, pero se han documentado algunos casos en que el virus de la rabia ha sido transmitido en partículas de aerosol flotando en el aire. Estos casos, sin embargo, son extraños y solamente han ocurrido en cuevas donde habitaban muchos murciélagos infectados.


El portador más común de rabia en todo el mundo es el perro, pero cualquier mamífero puede serlo. En ciertos lugares, los gatos son portadores más frecuentes que los perros.


Los animales silvestres también pueden ser portadores del virus de la rabia y, como tales, pueden transmitirla a los animales domésticos o al hombre. Los murciélagos, ratas, mapaches, zorrillos y zorros son portadores comunes del virus de la rabia.


Se sabe que el virus de la rabia no dura mucho fuera de un cuerpo con vida. Se ha reportado que puede permanecer activo en carcasas de animales hasta 24 horas, pero no más.


El periodo de incubación por lo general es de 2 a 8 semanas y a veces puede ser de solo 5 días o durar un año o más. Depende de la magnitud de la herida, el sitio de la laceración en relación con la cantidad de nervios y la distancia del cerebro, la cantidad de virus introducidos, la protección conferida por la ropa, etc.


El periodo de transmisibilidad en los perros es de 3 a 10 días antes de que comiencen los síntomas clínicos y durante todo el curso de la enfermedad.


Síntomas y diagnóstico de la rabia canina:


Los síntomas de rabia en perros suelen aparecer entre tres y ocho semanas después del contagio. Sin embargo, se han reportado casos de incubación más largos, de hasta seis meses.

 

Las fases características de la rabia son:

 

 - Fase Prodrómica: Se caracteriza por conductas aprehensivas, nerviosismo, ansiedad, aislamiento voluntario del perro y fiebre. La conducta suele cambiar durante esta fase, haciendo que perros amigables actúen de forma recelosa, asustadiza o irritable, y al contrario. Esta fase suele durar dos a tres días en el perro.

 

 - Fase furiosa: No siempre se presenta, pero cuando lo hace es la fase característica de lo que se conoce como "rabia furiosa". Se caracteriza por la irritabilidad del animal y por la hipersensibilidad a estímulos visuales y auditivos. En esta fase, el perro no descansa con frecuencia y parece estar activo mucho tiempo. Los perros muerden todo lo que se les pone en el camino y, con el progreso de la enfermedad, se muestran desorientados y llegan a tener convulsiones. Esta fase normalmente dura entre uno y siete días.

 

 - Fase paralítica: Esta fase es característica de lo que se conoce como "rabia muda" o "rabia paralítica" y tampoco se presenta en todos los casos. Puede presentarse después de la fase prodrómica o de la fase furiosa. Sus síntomas incluyen la parálisis de los músculos de la cabeza y cuello, sialorrea y disfagia. La mandíbula inferior se paraliza dejando la boca abierta, pudiendo hacer pensar al dueño que su perro tiene algo atorado en la garganta. Eventualmente, la parálisis afecta al diafragma y el perro muere por insuficiencia respiratoria.

 

El diagnóstico de rabia se hace en base a un análisis del tejido nervioso del cerebro, por lo que es necesario matar al perro para diagnosticar si tiene rabia o no.

 

También se han probado otras técnicas para diagnosticar la rabia en estados tempranos, sin necesidad de matar al animal. Entre estas técnicas se encuentra la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), pero por el momento el diagnóstico preciso involucra la muerte del perro para analizar su cerebro.

 

Prevención y tratamiento de la rabia canina:


No existe ningún tratamiento para la rabia una vez que se han presentado los síntomas. En estos casos, el individuo afectado está condenado a la muerte.

 

El único método eficaz para luchar contra la rabia es la vacunación periódica de la población canina. Esta vacuna no posee efectos secundarios, es muy barata, se administra una vez por año y por vía subcutánea, el método menos doloroso para el animal.

 

¿Qué hacer si te muerden?


Toda persona que es mordida por un perro u otro animal, debe lavar bien la herida con abundante agua y jabón, y dirigirse inmediatamente a un centro de salud. En caso de considerarse necesario, la persona que fue mordida recibirá una serie de vacunas antes que se presenten los síntomas. Si los síntomas ya se han presentado, entonces no hay nada que hacer.

 


Fuentes: Toda la información aquí expuesta proviene de las siguientes web. deperros.org, geosalud.com y perrosamigos.com.

Además la foto pertenece a la web de dicho medicamento.


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