Hepatitis infecciosa canina


La hepatitis se puede definir como toda lesión inflamatoria y/o degenerativa (focal o difusa) del hígado independiente de la causa.

 

¿Qué la causa?:


La hepatitis infecciosa canina (H.I.C.) es causada por el adenovirus canino tipo-1, este es un virus de DNA y tiene una distribución mundial. Es una enfermedad que afecta a la mayoría de los canideos, sin predilecciones raciales y sexuales, pero se manifiesta con mayor frecuencia en perros menores  de 1 año.


La exposición es oronasal y el virus se localiza al inicio en las amígdalas de donde se disemina a los ganglios linfáticos antes de llegar a la sangre. La viremia dura de 4 a 8 días favoreciendo la diseminación rápida hacia otros tejidos y secreciones, incluso saliva, orina y heces.


Signos clínicos y fases:


Los signos clínicos en términos generales incluyen vómitos, dolor abdominal, diarrea que puede o no ser hemorrágica, fiebre de 39.5 - 41°C. Los signos serán determinados por el estado inmunológico del paciente y la fase de la enfermedad.

 

En la fase Per-aguda se presenta fiebre (40°C), signos del Sistema Nervioso Central (S.N.C.), colapso vascular, coagulopatía intravascular diseminada (C.I.D.). Esta presentación es de pronóstico malo y se presenta la muerte en pocas horas.

 

En la fase aguda hay fiebre, falta de apetito, depresión, vómito, diarrea, dolor abdominal, ascitis " liquido en el abdomen", C.I.D., y encefalopatía hepática. Esta presentación es de pronóstico reservado a bueno en pacientes con respuesta escasa de anticuerpos y desarrollara hepatitis crónica y en pacientes con buena respuesta de anticuerpos puede esperarse la recuperación.

 

Un 20% en fase tardía desarrollaran edema corneal y uveítis anterior "Ojo Azul".

 

Diagnóstico:


El diagnóstico se realiza por la historia clínica y los síntomas. Sin embargo, no existe ninguna prueba específica que nos asegure un diagnóstico seguro de la infección. Debido a que es una enfermedad vírica no existe tratamiento. En la mayoría de los casos en 5-8 días hay una mejoría clínica con el tratamiento, sin embargo, hay que recordar que algunos de los perros afectados mueren irremediablemente.

 

Tratamiento y prevención:


El tratamiento de esta enfermedad es sintomático (rehidratación, vitaminas, protectores hepáticos, antibióticos de amplio espectro, elevadores de las defensas).

 

La prevención es la base en la lucha contra esta infección. La vacunación con vacunas inactivadas y el control del ambiente donde vivirá el perro (sobretodo durante los primeros 6 meses de vida) son muy importantes.

 

Debido a la facilidad de contagio y a que hay una gran eliminación de virus en las secreciones, no hay que mezclar a los animales infectados con sanos sí estos no están vacunados. El virus se encuentra en el ambiente y, además, se elimina de forma importante en las secreciones de animales infectados. Hay que recordar que el virus es resistente en el ambiente seco y a los desinfectantes habituales.

 

Recuerde que la vacunación de las madres es la primera fuente de inmunidad para los cachorros; el calostro (primera leche), lleva el 97 % de la inmunidad. Esta inmunidad aumenta con una correcta pauta de vacunación frente a la hepatitis vírica.

 


Fuente: Toda la información expuesta en este artículo ha sido recogida desde ecured.cu, perros.mascotia.com, mascotaazul.com y revistacanina.com.


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